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Cómo validar mi idea de negocios
 
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¿Tenés muchas ideas pero no sabés cuál puede convertirse en un negocio rentable? ¿Se te ocurren ideas de negocios facilísimo pero no tenés idea si sirven? Este artículo es para vos.

Si sos como yo, te la pasás pensando de qué otras maneras podrías estar generando ingresos constantemente. De hecho, parte de lo que me encanta de trabajar con emprendedores es que me toca ayudarles a potenciar esas ideas para que sigan creando negocios y oportunidades para otras personas.


Me apasiona tanto el tema del emprendimiento que aún antes de iniciar Power House hice un TED Talk sobre la responsabilidad que tenemos de generar más oportunidades para otras personas. Lo podés ver aquí.

¿Qué tan fácil es validar una idea de negocios?

Aunque se te haga fácil estar constantemente generando ideas de negocios, no todas las ideas pueden convertirse en negocios rentables y aquí es donde está el dilema.

Más del 80% de los emprendimientos en Latinoamerica no sobreviven su primer año. Muchos de los negocios que cierran cada año se pudieron haber salvado si hubieran entendido que la validación de una idea de negocios, es tan importante como la idea en sí.

Validar una idea de negocios es, como dicen los chicos de Superhábitos: confirmar si la hipótesis que tenemos es cierta. Esa hipótesis puede estar relacionada con el problema que estamos solucionando, los clientes a quienes estamos sirviendo o el mercado en el cual competimos.

Antes de validar tu idea

Aunque querás hacerlo lo antes posible, primero tenés que tener claro dos cosas: tu propuesta de valor (qué ofrecés) y tu cliente ideal (a quién le vendés). Sin estas dos variables, tu validación no tendría sentido.

Si ya tenés eso claro, podés seguir leyendo.

¿Cómo valido mi idea de negocios?

Hay 3 maneras fáciles de validar tu idea de negocios. Te voy a ir explicando de la más macro (general) a la más específica.

1. Referencias globales y locales

Gracias a la vida nos tocó vivir en un momento de la historia donde todo lo tenemos al alcance de un click. Si estás leyendo esto es porque tenés acceso al internet y podés literalmente, buscar en Google cualquier cosa.

Así que te invito a que busqués en cualquier buscador web, palabras clave que tengan que ver con tu idea de negocios tanto a nivel internacional como a nivel local.

Saber que otras personas están ofreciendo servicios o productos similares a los que nosotros queremos dar, es un buen indicador porque nos dice que existe una necesidad en el mercado.

¿Qué pasa si es una idea completamente nueva? Las siguientes maneras de validación te van a ayudar un poco más.

2. Prueba de humo

Esta es un poco más riesgosa pero funciona para probar ideas innovadoras con tu comunidad o el mercado meta al que le querés llegar.

La prueba de humo implica ofrecer un producto o servicio que todavía no está desarrollado para ver la respuesta de los posibles clientes.

Podés hacerlo poniendo un aviso o una publicación en tus redes sociales o en grupos de Facebook a los que pertenecés para ver cómo reaccionan las personas.

Esta manera de validación no es mi favorita puesto que puede implicar no decirle la verdad a los posibles clientes. Sin embargo, es una manera que sí ha funcionado mucho especialmente en el ámbito de servicios digitales.

De hecho, cuando lancé el curso Creando Tu Marca, lo hice más o menos así. Yo ya tenía el material pregrabado pero no le había puesto un concepto así que lo que hice fue preguntar en mis redes sociales si alguien estaría interesado en recibir un curso así. También se lo envié a mi lista de correos electrónicos y voilà así llegaron mis primeras 3 clientas del curso.

3. Entrevistas 1 a 1

Al igual que las otras dos estrategias. Las entrevistas 1 a 1 deben ser realizadas con personas que son parte de tu público meta o que se parecen mucho a tu cliente ideal.

Para ver más información sobre qué es el cliente ideal y cómo elaborarlo, te invito a ver este video de IGTV.

En las entrevistas 1 a 1 la idea es que hagás preguntas para validar la hipótesis de que tu idea de negocios podría funcionar.

Tratá de hacer las preguntas lo más directas posibles y evitar las preguntas de sí o no. Por ejemplo: en vez de preguntar ¿te cuesta conseguir información de emprendimiento en línea? podrías preguntar ¿cómo es tu experiencia buscando información sobre emprendimiento en línea?

Esto te ayudará a que las personas a quienes entrevistás, te den más información que un simple sí o no.

Si te dedicás a entrevistar a 2 personas por semana en tu tiempo libre, en cuestión de 1 mes tendrás de 6 a 8 personas entrevistadas (dependiendo de qué tan largo sea el mes jaja) y poco a poco podrás ir validando tu idea de negocios.


Mi recomendación es que usés un poco las 3. No te va a doler hacer la investigación previa en internet y te va a sumar mucho hacer las entrevistas 1 a 1.

La validación de una idea no tiene porqué ser complicado. Lo importante es que te tomés el tiempo de hacerlo, de lo contrario, tu negocio puede ser uno de los que no lleguen a cumplir el año de creados.

Además recordá que si una idea no es tan buena, este proceso de validación te permitirá mejorarla hasta que sea algo funcional.

Este mismo proceso lo podés realizar cada vez que vayás a sacar un producto o servicio nuevo al mercado. Sin validación no hay lanzamiento. No invirtás tu dinero y tiempo en una idea que puede que no de suficientes frutos.

Recordá que el objetivo #1 de un negocio es ser sostenible en el tiempo. Es decir, que sea rentable. Si tu negocio no percibe ingresos, ¿cómo va a seguir brindando valor?

Me encantaría que validaras tu idea (o tus ideas) de negocios y me contaras cómo te fue.

<3 Ana Lu

 
Los 3 mitos que no te dejan emprender
 
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Hablemos de mitos a la hora de emprender. Porque no hay nada mejor que desmentirlos.

Cuando hago preguntas sobre emprendimiento en mis historias de Instagram, siempre me llegan respuestas cargadas de miedos, creencias y mitos innecesarios que lo único que hacen es detenernos y quitarnos las ganas de lanzarnos al agua.

Así que aquí voy con 3 mitos que me parecen totalmente falsos. Voy a mencionarlos tratando de ilustrarlos con ejemplos, pero me encantaría que pudiéramos seguir la conversación en los comentarios.

1. Debo saber de administración para tener un negocio.

PARA NADA. Conozco muchos emprendedores y empresarios muy buenos que ni siquiera sacaron la universidad o que no estudiaron nada similar a lo que se dedican actualmente.

Mi mamá por ejemplo, no terminó la universidad y a sus 24 años y con 3 hijas, decidió emprender un negocio sin tener experiencia alguna. Gracias a ese negocio, mis hermanas y yo tuvimos una buena educación hasta la universidad. Hoy 26 años después, tanto mi mamá como mi papá, siguen con ese negocio.

Una de mis ejemplos a seguir, Marie Forleo, nunca estudió nada que tuviera que ver con administración y hoy tiene un imperio en la industria de la comunicación.

Tip: Si no sabés nada de administración, rodeate de gente que sepa y que te pueda aconsejar. Buscá personas que tengan las mejores intenciones para vos y para tu negocio. Esas personas estarán cerca en las buenas y en las malas.

2. Necesito más experiencia.

Este es una de las creencias más recurrentes en los comentarios que me llegan. Según Amy Porterfield, experta en marketing digital, para iniciar tu negocio (especialmente uno en servicios), sólo necesitás saber 10% más que tus clientes para agregarles el valor que necesitan.

Solo 10% más ¿whaaat? Y vos ahí diciéndote que necesitás una maestría, dos certificaciones y 3 años más de experiencia.

Otra de las chicas que más admiro en el gremio del mercadeo digital es Jenna Kutcher, ella lanzó su propio negocio de fotografía de bodas sin haber recibido un curso formal de fotografía en su vida. Se lanzó porque le apasionaba y aprendió y practicó todo lo que necesitaba en el camino.

Hoy en día tiene un negocio multimillonario que empezó gracias a su arriesgada apuesta en la fotografía de bodas.

3. Necesito mucho dinero para empezar.

Sí se necesita dinero para empezar pero no tanto como el que te imaginás. Si te ponés a hacer una lista de lo que REALMENTE necesitás para iniciar el negocio, te darás cuenta que lo indispensable, es más realizable de lo que te imaginabas.

Para iniciar mi negocio por ejemplo, invertí unos $200 USD para pagar dominios y hosting, era lo mínimo que necesitaba. Obviamente, no estoy contando el tiempo que invertí en desarrollar mi línea gráfica, mi sitio web, las presentaciones para enviar a los clientes y los incontables correos electrónicos que envié.

Depende de la naturaleza de tu negocio podés necesitar más o menos dinero sin embargo, el dinero no puede ser una limitante. Existen organizaciones, instituciones públicas o bancarias y empresas privadas que están dispuestas a prestarte el dinero o incluso a donártelo para que empecés tu negocio. Es cuestión de buscar.

Siempre vas a tener que invertir dinero y tiempo, pero si lo pensás bien, puede ser más realizable de lo que pensás.

Las oportunidades están ahí afuera pero están lejos de tus creencias limitantes y mitos falsos.


Para cerrar, te comparto el mantra que me salió hoy en la mañana:


El camino aparecerá cuando dé el primer paso.

No hay una receta perfecta para emprender, pero nunca sabrás que rumbo tomar, si nunca das ese primer paso.

<3 Ana Lu