Este hombre sabe cuál es el secreto de una buena presentación

 

¿Cuántas veces hemos salido de una presentación sin recordar lo que se habló? En realidad, presenciar una buena presentación es menos común de lo que creemos.

Actualmente, las presentaciones son una herramienta de trabajo muy importante, sin embargo, subestimamos lo mucho que nos pueden ayudar. Obviamente, el mensaje es lo más importante, pero si no sabemos cómo transmitirlo, ¿de qué sirve?

Hay muchos tips para mejorar una presentación, aquí el experto en presentaciones, David JP Phillips, nos explica que los secretos para una buena presentación, son más fáciles de lo que pensamos.

Solo 1 mensaje por diapositiva

Aunque haya mucho que decir, una diapositiva solamente aguanta un dato. Nuestra mente retiene muy poca información a la vez por lo que no pueden poner atención al párrafo en la pantalla y a nosotros hablando también. La información en la diapositiva debe complementar nuestro mensaje, no competir con nosotros.

El tamaño sí importa

Phillips comenta que todas las presentaciones están diseñadas para que el titular sea lo más importante, sin embargo, no siempre debemos usarlo así. Si queremos que el enfoque esté en los elementos que acompañan el titular, agrandemos los elementos, no el titular.

El contraste enfoca la vista

En el círculo cromático, los colores complementarios contrastan muy bien. Podemos usar colores complementarios para crear contrastes y llamar la atención. También, logramos contraste coloreando unos elementos y otros no para que la vista se enfoque en los que están coloreados solamente.

6 es el número mágico

Esta es la máxima cantidad de elementos que podemos poner atención en una diapositiva. Si el diseño tiene más de 6 elementos, la diapositiva está saturada. Procuremos usar menos de 6 elementos para que las personas pongan atención a lo que decimos sin distraerse.

Calidad sobre cantidad = buena presentación

Si tomamos en cuenta los tips anteriores, es probable que nuestra presentación sea mucho más extensa de lo que nos imaginábamos al principio. Sin embargo, no importa la cantidad de diapositivas que tengamos, lo que importa, es que nuestro público recuerde lo que dijimos. Así que preocupémonos por la calidad de nuestra herramienta visual y no por la cantidad de diapositivas.

Está comprobado que después de una presentación, el público olvidará el 90% de lo que dijimos. Por esta razón, debemos esforzarnos cada vez más para comunicar nuestras ideas.  Utilizar la cantidad adecuada de información por diapositiva, ayudará a nuestro público a recordar lo suficiente como para recomendar nuestra charla al final.

 
 
 
Ana Lu Garro